EDITORIAL

Un programa de orientación vocacional

Acaba de aparecer en la página del Ministerio de Educación el documento Orientación Vocacional - Cartilla para Tutores (Lima: MINEDU, diciembre 2011), en el cual se presenta el programa: "Mi vocación: un tesoro por descubrir y construir", que los profesores tutores trabajarán con los alumnos de educación secundaria durante el año 2012.

Quisiera decir que desde que empecé a interesarme por el tema de la orientación vocacional allá por el año 2000, he constatado que verdaderamente poco es lo que se ha trabajado en el Ministerio de Educación para que los alumnos que terminan la educación secundaria egresen de ella con un bosquejo de su proyecto de vida y con una opción de trabajo o de estudio posterior.

Los profesores, padres de familia y público en general deben saber que la educación primaria y secundaria constituye una instancia de formación general para los futuros ciudadanos. Por eso es que en las escuelas y colegios los niños y jóvenes reciben conocimientos en las diversas ramas del saber: lenguaje, matemáticas, historia, geografía, física, química, etc. y, además, desarrollan también diversas capacidades, como: razonamiento verbal, solución de problemas, pensamiento crítico, creatividad, etc., además de algunas actitudes y valores morales.

Ellos deben saber también que la educación secundaria persigue dos grandes objetivos, a saber: formar integralmente al educando y facilitar su inserción en el mundo laboral. Este segundo gran objetivo se concreta principalmente a través de la orientación educativa y de la tutoría. Es así como en el Diseño Curricular de Educación Básica Regular (MINEDU, 2009) se expresa

[La Educación Secundaria] ofrece una educación integral a los estudiantes mediante una formación científica, humanista y técnica. Afianza su identidad personal y social. Profundiza los aprendizajes logrados en el nivel de Educación Primaria. Está orientada al desarrollo de capacidades que permitan al educando acceder a conocimientos humanísticos, científicos y tecnológicos en permanente cambio. Forma para la vida, el trabajo, la convivencia democrática, el ejercicio de la ciudadanía y para acceder a niveles superiores de estudio. Tiene en cuenta las características, necesidades y derechos de los púberes y adolescentes. Consolida la formación para el mundo del trabajo, que es parte de la formación básica de todos los estudiantes.



Sin embargo, este segundo objetivo no se está cumpliendo. Esto lo he constatado a lo largo de los 16 años que he laborado como coordinador del Servicio Psicopedagógico del Centro Preuniversitario de San Marcos, donde uno de los principales motivos de consulta ha sido y es el de la desorientación vocacional.

En el 2004 realicé una investigación sobre este tema ("La orientación vocacional en los colegios públicos y privados de Lima. Situación actual y propuesta de un programa de acción para la secundaria pública", publicada en la Revista de Investigación en Psicología, Vol. 9, N° 1, 2006), que pueden encontrarla en Internet. Las principales conclusiones de ese estudio fueron:

  • Que la orientación vocacional en los colegios privados se realiza de manera más completa que en los colegios públicos. Según el modelo asumido (Manuel Álvarez et al., 1994), la orientación vocacional debe contemplar cinco aspectos: conocimiento de sí mismo, conocimiento del sistema educativo, conocimiento de las profesiones, análisis y reflexión, y toma de decisión. Los colegios particulares cumplen fácilmente con los tres primeros aspectos y en menor medida con los dos últimos. Los colegios públicos en su mayoría cumplen solamente con el primero.
  • Una segunda conclusión a la que arribó la investigación es que sólo en los colegios privados la orientación se ve como un proceso que empieza en 3ro de secundaria, continúa en 4to y termina en 5to. En cambio, en los colegios públicos, la orientación vocacional se ve más como una actividad puntual que únicamente se efectúa en 5to de secundaria.
  • Finalmente, el estudio reveló que la mayoría de los estudiantes de la secundaria pública calificaba la orientación vocacional recibida solamente como "regular", a diferencia de los alumnos de los colegios privados que mayormente la calificaban de "buena".


Una copia del informe de esta investigación la envié a la Dirección de Educación Secundaria en el año 2005.

Ocho años después, el que suscribe y otros investigadores de las facultades de Educación y Psicología vamos realizar una investigación similar a la efectuada en el año 2004. Utilizando una escala de rango, haremos que los alumnos que acaban de terminar la secundaria en el año 2011 evalúen la orientación vocacional recibida en sus colegios de origen.

Ahora que el Ministerio de Educación lanza su programa de orientación vocacional, pienso que podremos utilizar nuestro instrumento para evaluar también los resultados de la aplicación de dicho programa al término del presente año escolar. Pero observo una dificultad: el programa de orientación vocacional del ministerio no contempla actividades tendientes a desarrollar en los alumnos uno de los elementos del modelo asumido por nuestra investigación: la toma de decisión. Y este elemento es importante. Todos los modelos de orientación vocacional que he revisado lo consideran. Y eso es así porque, al fin y al cabo, la orientación vocacional implica enseñar al estudiante a tomar decisiones (aprender a decidir), en este caso, a llevar a cabo una elección vocacional. Me parece que esta es una de las grandes omisiones del programa presentado por el Ministerio de Educación.

Juan Rubio y otros (1992)Manuel Álvarez y otros (1994)Antonio Bauzá (2000)Andrés Negro (2006)
  1. Recursos personales
  2. Intereses
  3. Alternativas
  4. Toma de decisiones
  1. Fase de información
    • Sobre sí mismo
    • Sistema educativo
    • Mundo socio-profesional
  2. Fase de reflexión
  3. Fase de toma de decisión
  1. Fase inicial
  2. Fase de información y planificación
  3. Fase de análisis, reflexión y confrontación de nuevas representaciones
  4. Fase de toma de decisión
  5. Fase de ejecución
  1. Conocimiento de uno mismo y mejora de la propia imagen
  2. Itinerarios académicos y profesionales
  3. El mundo del trabajo profesional
  4. Aprender a tomar decisiones
  5. Técnicas de trabajo intelectual
  6. Elaboración del consejo orientador
Según Manuel Álvarez (1994) la toma de decisiones debe entenderse como un proceso continuo que permitirá al alumno tomar decisiones de menor a mayor trascenden¬cia, conforme vaya obteniendo información de sí mismo y de las alternativas educativas y profesionales que se le ofrecen.

Más información sobre el tema de la toma de decisiones la pueden encontrar en la obra de Álvarez, M. y otros (1994): La orientación vocacional a través del currículum y de la tutoría. Una propuesta para la etapa de 12 a 16 años (Barcelona: Editorial Graó). En ella presenta dos de los modelos más utilizados en el aprendizaje de la toma de decisión: el modelo de Gelatt y el de Krumboltz y Hamel.

Modelo de Gelatt (1962)Modelo de Krumboltz y Hemel (1977, 1980)
  1. Propósito u objetivo
  2. Información
  3. Identificación de alternativas y posibles estrategias de ayuda
  4. Decisión propiamente dicha (puesta en marcha)
  1. Definir el problema
  2. Establecer un plan de acción
  3. Clarificar valores
  4. Identificar alternativas
  5. Descubrir posibles salidas
  6. Eliminar alternativas
  7. Empezar la acción



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